BARDALLUR: LOS PRIMEROS DÍAS DE LA GUERRA

 Desde que el teniente Luis Álvarez González de Ron llegó a Épila, se encargó de ir suprimiendo ayuntamientos y crear unos nuevos. Mientras la gente mantenía reuniones clandestinas y especulaba su sobe su no halagüeño futuro. En estos días, camionetas cargadas de falangistas, de la CEDA y otras fuerzas ultraderechistas realizaban sus excursiones para hacerse con las listas del personal sospechoso de ser contrario al Movimiento facilitadas por el jefe local de Falange y otras figuras de relevancia en la localidad. 

En este devenir se encontraba la localidad cuando llegó la orden de disolución del ayuntamiento y la creación de otro a imagen y semejanza de los sublevados. El día 30 de agosto se produjo el cambio y salieron nombrados a dedo los concejales. Los salientes, presos en sus casas u otras dependencias esperaban su hora que no tardaría en llegar. Mientras, el día de 8 de agosto, era fusilado el alcalde de Épila, Gaspar Remiro. Y llegó el día D: el 19 de agosto, fecha en la que empezaron los fusilamientos los siguientes:




1 comentario:

S.L. dijo...

Observando la cronología de las ejecuciones parece que se empezaron los sacrificios con los cargos de izquierdas de los ayuntamientos y de la UGT, luego ya aparecen otras víctimas que no están señalados políticamente por su significación pública. Cuál fue el criterio de selección y quién determinó los nombres concretos probablemente nunca lo sabremos, pero sería interesante que lo supiéramos para entender la situación del momento en Bardallur. También echo en falta en la lista el nombre de Teodoro Cotela Cormano, ejecutado en Zaragoza tras presentarse voluntariamente, pues tenía constancia de que se le buscaba y ante la consciencia de su inocencia no dudó en personarse en el Gobierno Militar, pero no bastaba con ser inocente, además había que ser fervoroso adicto al Régimen.