A las 8:30 de la mañana del día 28, enfilamos hacia Sallent de Gállego. Nos quedados maravillados de cómo está la carretera (autovía) y las obras faraónicas de los túneles de Monrepós. Antes de llegar a nuestro destino, tras pasar Sabiñánigo y Biescas, subimos a Tramacastilla de Tena, un pueblo donde, prácticamente, “se puede comer en el suelo” de la pulcritud apreciamos. Nos encantó. Al bajar, decidimos subir a los Baños de Panticosa, pasando, como no por el pueblo que les da nombre. El trayecto es sinuoso y parece que nunca va a acabar, pero, al llegar y ver el laguito y las montañas reflejándose en él, consideras que ha merecido la pena. Gente a rebosar. Por fin, llegamos al hotel de Sallent (“Faure”, nada recomendable) y, tuvimos suerte para aparcar justo al lado del establecimiento. Tras dejar el equipaje, dimos una vuelta por el pueblo, todo repleto de hoteles y restaurantes y nos asomamos a ver las puras aguas del río Aguas Limpias. Una cervecita y a comer. Elegimos “Casa Jaimico”. De maravilla. Totalmente recomendable. Luego, volvimos al hotel para descansar y salimos , de nuevo, a dar una vuelta para visitar algunos puntos de interés. De cena, oreja al ajillo y albóndigas en tomate en el Bar Sarrio.
PIRINEANDO
Parapente en Escarrilla (desde Tramacastilla)
Embalse de Lanuza (desde Tramacastilla)
Balneario de Panticosa
El hotel "Faure" es uno de los más antiguos de Sallent de Gállego y era - no sé si ahora- regentado por parientes del gigante de Sallent Fermín Arrudi (abajo, escultura a tamaño natural junto al ayuntamiento y casa natal del personaje),
Imágenes de algunas calles de Sallent. La de arriba, a la izquierda, está dedicada a Juan de Lanuza, que sería dueño de Bardallur y Plasencia- Abajo, a la derecha, plaza del Mentidero con la torre de la iglesia de estilo gótico tardío, al fondo.
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