Tras la conquista de Saraqusta (la ciudad blanca) '0r Alfonso I "el Batallador", cierta posesiones de Valdejalón fueron repobladas con bearneses y al mando de las Órdenes religiosas como El Temple, Hospitalarios de San Juan para se vendidos, posteriormente a otros señores Llegó un tiempo en el que el peligro de una invasión francesa acechaba a España, sobre todo con las políticas expansionistas de Luis XIII y Luis IX. Para ello, se mandaron construir casas-torre, casonas, casas.palacio.torre--- y se las pobló con un pequeño número de habitantes, La Coscolleta, además de casa. torre, palacio, como muestran los muros de la iglesia que hay en las inmediaciones,
Desde tiempos inmemoriales las técnicas constructivas en sus formas más simples han girado en torno al uso de la tierra y la piedra, material que junto a la madera conforman parte del patrimonio arquitectónico de la zona de estudio, más si cabe a partir de la preponderante presencia musulmana en el valle del Ebro. Por otro lado, tal y como se ejemplifica de manera excelente en la descripción constructiva de La Coscolleta, en la zona del valle del Jalón además dichas construcciones se levantaban a través de uso frecuente de la tierra a base de argamasa mezcladas con piedras y ladrillo, cuyas esquinas quedaban reforzadas mediante el uso del contrafuerte. Centrada la descripción de la Coscolleta, destaca en ella primeramente la alternancia de las piedras irregulares de sus muros con la argamasa a base de arena, agua y el yeso que tanto abunda en estas áridas tierras, y que posibilitan además el levantamiento de unos cimientos de piedra de mayor grosor. Estos materiales constructivos tan básicos surgen como respuesta adaptativa a las peculiares características edafológicas y geológicas que la Comarca de Valdejalón presenta, con predominio de arcillas, y que junto con el uso de las rocas, han sido utilizadas desde tiempos inmemoriales como argamasa para el levantamiento de sus estructuras. Si este tipo de suelo por sus propiedades utilizadas desde tiempos inmemoriales como argamasa para el levantamiento de sus estructuras. Si este tipo de suelo por sus propiedades químicas y características naturales invita a su uso como elemento constitutivo para sus edificios, el mismo mezclado con la abundante paja excedente de su agricultura cerealista constituye un tándem perfecto para la construcción de muros mediante la técnica de adobe, por otro lado tan presente en la arquitectura del paisaje rural aragonés. Aunque tal y como se ha comentado, la mayoría de los materiales con los que se realizaba la obra se obtenían del entorno próximo, como eran la tierra o la piedra, otros era necesario transportarlos desde lugares lejanos debido a la inexistencia de la materia prima en dichas localidades. Así ocurre con la base de los techos, en su mayoría levantados sobre maderos que requerían de unas características especiales de durabilidad y dureza. Usualmente de pino o royo, transportados desde zonas pirenaicas a través de nabatas por el rio Gállego , estas maderas de gran calidad resultaban necesarias pues sobre ellas descansaban las partes estructurales de la vivienda (jácenas).
La unión utilizadas desde tiempos inmemoriales como argamasa para el levantamiento de sus estructuras. Si este tipo de suelo por sus propiedades químicas y características naturales invita a su uso como elemento constitutivo para sus edificios, el mismo mezclado con la abundante paja excedente de su agricultura cerealista constituye un tándem perfecto para la construcción de muros mediante la técnica de adobe, por otro lado tan presente en la arquitectura del paisaje rural aragonés. Aunque tal y como se ha comentado, la mayoría de los materiales con los que se realizaba la obra se obtenían del entorno próximo, como eran la tierra o la piedra, otros era necesario transportarlos desde lugares lejanos debido a la inexistencia de la materia prima en dichas localidades. Así ocurre con la base de los techos, en su mayoría levantados sobre maderos que requerían de unas características especiales de durabilidad y dureza. Usualmente de pino o royo, transportados desde zonas pirenaicas a través de nabatas por el rio Gállego , estas maderas de gran calidad resultaban necesarias pues sobre ellas descansaban las partes estructurales de la vivienda (jácenas).
FUENTE: Leonardo Mario Gallardo Fuentes



No hay comentarios:
Publicar un comentario