Cada vez hay más bares cerrados en el barrio; unos por la temporada, otros por el COVID y, alguno que otro, cierre definitivo.
Ayer, sin embargo, aunque ya habíamos estado, fuimos a uno pequeñito -no sé su nombre- en el paseo
Marítimo y que está regentado por una colombiana llamada Jeanette. Nos fijamos en la pizarra y no dábamos crédito: platos de cuchareo (berza, menudo), manitas de cerdo, carnes de importación, pescados... El precio muy ajustado y se pueden pedir tapas, medias raciones o platos. Volveremos, pues las manitas estaban de muerte mortal

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