UN 24 DE ENERO DE 1977


Este domingo se han cumplido 44 años de la matanza de los Abogados de Atocha. Con motivo de la señalada efemérides, las redes sociales se han inundado de mensajes que recuerdan y homenajean a las víctimas de ese salvaje atentado fascista -cometido por terroristas de extrema derecha-  en el centro de Madrid la noche del 24 de enero de 1977 en el marco del llamado «terrorismo tardofranquista».  


Cinco abogados laboralistas del Partido Comunista de España (PCE) y de Comisiones Obreras (CC. OO.) fueron asesinados por su compromiso democrático, lo que marcó la Transición española iniciada tras la muerte del dictador Francisco Franco. Cuatro personas más fueron heridas de gravedad, tres ya han fallecido, quedando como superviviente de la ejecución Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, al que salvó un bolígrafo Inoxcrom. Navarro, dirigente de CC.OO, al que buscaban y Carmela Carmena, cofundadora del bufete,  se salvaron por el azar de la vida

Uno de los heridos, Miguel Ángel Sarabia, comentaba al respecto en 2005: «Aunque ahora parezca poca cosa, el juicio de los asesinos de Atocha, en 1980 —pese a la arrogancia de los acusados, con camisa azul y muchos asistentes, también de uniforme—, fue la primera vez que la extrema derecha fue sentada en el banquillo, juzgada y condenada». El tribunal que dictó sentencia el 4 de marzo de 1980 consideró que los procesados Francisco Albadalejo —secretario del Sindicato Vertical del Transporte Privado de Madrid y vinculado a FET de las JONS—, José Fernández Cerrá, Carlos García Juliá y Leocadio Jiménez Caravaca constituían un «grupo activista e ideológico, defensor de una ideología política radicalizada y totalitaria, disconforme con el cambio institucional que se estaba operando en España». El fallo condenó a José Fernández Cerrá y Carlos García Juliá a un total de 193 años a cada uno de ellos, y a Francisco Albadalejo, a un total de 73 años, además de 4 años a Leocadio Jiménez Caravaca (facilitó las armas) y a Gloria Herguedas (novia de Fernández Cerrá y encubridora) Herrando, a un año. Fernando Lerdo de Tejada, encargado de la vigilancia, obtuvo u permiso del juez antes del juicio y huyó, caso flagrante de la Justicia, pero en aquellos tiempos todo estaba atado y bien atado. Carlos G. J. escapó a Brasil en 1994 tras pasar 12 años en prisión y conseguir la libertad condicional, pero en 2020 se tramitó su extradición.​ El 7 de febrero de 2020 fue llevado a España por la Interpol y fue encarcelado en Soto de Real. Salió de la cárcel en noviembre del año pasado.
Nunca se supo quién estuvo detrás del salvaje acto, aunque se apunta a los Servicios Secretos de Interior y otras personalidades civiles.




Juan Antonio Bardem llevó el suceso al cine en la película "7 días de enero".

1 comentario:

Teresa dijo...

Los asesinatos y la película marcaron a nuestra generación.