Diferentes circunstancias se conjugaron para que este prócer, nacido en Caracas, Venezuela, se entregara a la lucha para conseguir la autonomía de su nación con respecto a la España decimonónica. En Bolívar se concretaron ideales propuestos por filósofos de la Ilustración, como Voltaire, Locke, Rousseau y Montesquieu. Todos ellos fueron asimilados por Bolívar en sus viajes al continente europeo, pero también influyeron en este héroe latinoamericano su aproximación a la masonería y su viudez temprana, que lo alejaron de cualquier otra ilusión- a nivel personal- que no fuera la liberación de su patria.
Para ello Bolívar se sumó a las primeras tentativas independentistas, forjadas por Francisco de Miranda, en 1810. Pero las cosas no salieron como él lo hubiera deseado, y como consecuencia de esta primera tentativa insurgente, tuvo que abandonar Venezuela en 1812. Pero esto no arredró al prócer y desde Cartagena de Indias supo organizar un nuevo movimiento independentista, corrigiendo los fallos previos.
En 1813 Bolívar se entregaría a una segunda invasión a la capital venezolana y a la postre triunfaría. Tras someter algunas resistencias realistas se hizo con el control pleno de su nación. Pero el proyecto de Bolívar era mucho más ambicioso y tras haber conseguido la independencia de Venezuela, se lanzó a luchar por la autonomía de otros países. El ideal perseguido por este héroe era- al modelo de los Estados Unidos-, crear una enorme confederación que vinculara a todas las antiguas colonias españolas en el continente americano. De tal modo que siguiendo este objetivo, Bolívar y sus seguidores consiguieron liberar lo que es la actual Colombia, Ecuador y Panamá, además de la mencionada Venezuela. Todos estos países fueron integrados por Bolívar en la Gran Colombia, en la cual el propio héroe fue declarado como la autoridad mayor.
Por ciertos desacuerdos en su proyecto político, Bolívar dejo de contar con el apoyo de José de San Martín. Pero aun con ello, Bolívar conseguiría una victoria final: la liberación de Perú. Lo anterior se concretó con la Batalla de Ayacucho, en la cual Bolívar acabó con el último reducto español en el continente americano.Sin embargo, cuando ya había dado inicio a su sueño de una América Latina unida y autónoma, comenzaron las luchas por el poder y diversas conspiraciones. Esto desilusionó al héroe, al grado de proyectar un viaje a Europa para recuperar fuerzas y renovar sus ilusiones. Pero el destino y su salud no dejarían partir a Simón Bolívar, ya que murió el 17 de diciembre de 1830. Aun con ello, su proyecto de una América Latina unida cultural y políticamente y sobre todo ese afán de autonomía a toda costa, han marcado hasta la fecha, los derroteros históricos de las naciones latinoamericanas.
(Texto de Jesús Ademir Morales Rojas y cosecha propia).
No hay comentarios:
Publicar un comentario