Estoy trabajando ahora con mis alumnos alumnas el arte del Renacimiento y he recordado la historia que a mí me contaron en el bachillerato sobre cómo ganó el insigne Migue Ángel ser el pintor de la Capilla Sixtina, he aquí la leyenda -que creo haber oído de otros artistas-:
"Cuenta la historia que el grandísimo Miguel Ángel realizó una hazaña increíble. En 1508, el Papa Julio II estaba buscando un artista que pintara el techo de la Capilla Sixtina, y como era muy conocido por su época, el Papa le pidió a Miguel Ángel que demostrara de alguna forma su talento.
No se le ocurrió otra cosa al artista que dibujarle un circulo perfecto
realizado a mano. El Papa se quedó tan asombrado que, obviamente, dejó
que Miguel Ángel pintara la Capilla, de la que como todos sabemos, hizo
unos frescos impresionantes".
El arte de realizar un círculo perfecto a mano alzada, sin ningún
tipo de instrumentos o compás, es un don que muy poca gente tiene, pero
no por ello deja de existir una competición mundial, de la que es
ganador Alexander Overwijk, que puede dibujar un círculo de 1 metro de diámetro a mano alzada en menos de un segundo.
(NOTA: A mí, no es por nada, en la pizarra me salen casi perfectos, el alumnado se queda boquiabierto, sólo es cuestión de estirar bien el brazo).
En la imagen, "La creación de Adán".

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