Olvidémonos de scotos, pictos y otros pueblos que ocuparon
la Caledonia romana (actual Escocia). También dejemos a un lado al héroe nacional
Willian Wallace, sí, el de la película “Braveheart”
en la que Mel Gibson realizó un papel estelar y en la obtuvo 5 óscar en 1995. Pasemos,
también de refilón el período comprendido entre la muerte de Wallace en 1305 y
1707, en la que destacaron los primeros años de independencia por parte de
Robert Bruce (Robert I de Escocia), la introducción de los Estuardo,
las guerras contra Inglaterra y el acoso financiero de los ingleses que llevó en 1707 a la firma del Acta de Unión entre Escocia e Inglaterra dando
lugar al reino de la Gran Bretaña.
En el período que va desde el nacimiento de la Gran
Bretaña a la 1ª Guerra Mundial, Escocia sufrió ciertos avatares con los
jacobitas (partidarios de los católicos Estuardo) debido a las numerosas
perturbaciones y a una cruenta guerra civil; prosperó con la Revolución
Industrial de mitad del S.XVIII, llegando a ser Glasgow la 2ª ciudad más
importante tras Londres, una vez consolidada la industria pesada en la zona del
río Clyde en el siglo siguiente. La 2ª Guerra Mundial dejó a Escocia mermada de población y extenuada industrialmente, pero a finales del XX, tuvo un gran resurgir en el terreno financiero gracias a la electrónica -fenómeno denominado "Silicon Glen"- y al petróleo y el gas.
EL INDEPENDENTISMO.-
En 1921, se forma, con influencias del “Siin Féin”
irlandés, la “Scots National League” para luchar desde Londres por la
independencia escocesa y, en 1928, junto a la Asociación Nacionalista Escocesa
de la Universidad de Glasgow, se convirtió en el Partido Nacional de Escocia y
en 1934, junto a otras fuerzas, se creó el Partido Nacional Escocés, que,
debido al auge y mala fama del nacionalsocialismo alemán, tuvo sus momentos de
declive hasta que, de nuevo, resurgió en los años 60 y principios de los 70 con
el hallazgo de petróleo en las costas escocesas; esto último fue utilizado por
los independentistas como discurso contra otras partes del UK para conseguir
sus fines.
En
1979, se produjo un primer intento de independencia mediante la celebración de
un referéndum que se saldó con un 33% de síes, un 31% de noes y un 36% de
abstenciones. El resultado no fue vinculante por haberse exigido un 40% mínimo.
El independentismo escocés tuvo una gran adversaria durante 11 años
(1979-1990): Margaret Thatcher.
En
1997 se produjo otro referéndum en el que se plantearon dos preguntas:
- ¿Está usted de acuerdo en que
exista un Parlamento escocés?
- ¿Está usted de acuerdo en que
ese parlamento tenga capacidad para variar los impuestos?
Arrojó
el siguiente resultado (media entre las dos preguntas): SÍ: 63,5%; NO: 36,5%.
La participación fue de un 60,4%.
Debido
a este resultado, en 1999, se formó el Parlamento escocés y… a ver qué ocurre
mañana jueves, 18 de septiembre de 2014.
TEXTO: J.I.D.
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