Que en pleno siglo XXI, no exista una asignatura sobre valores y sin embargo que se tome como evaluable y puedan suspender a un niño porque no diga, que el cosmos lo creo Dios es preocupable. Todos nos escandalizamos con los fundamentalismos del Islam y con razón, pero que nadie se de cuenta de que podemos caer en otro fundamentalismo cristiano es cuanto menos preocupante. Y lo más grave es que se haga en la educación escolar. Hay iglesias para aburrir y si acaso es ahí donde se debe adoctrinar no en las aúlas
Yo voy a referirme a lo de Venezuela. A mi qué me importa que un ciudadano español cobre un euro o cien millones de un país extranjero si ha cambio ese ciudadano no le dio ningún bien patrimonial. Ni me importa que se los paguen a cambio de un consejo o informe malo. Me enorgullece si tal consejo o informe es super bueno. Si me importaría si tales cobros los hubiera obtenido de corrupción en un Ayuntamiento, una Comunidad o del Estado Español. Pero por lo que se ve, no es así.
¿Acaso a la señora Aguirre se le pregunta del origen de donde salieron los inmuebles que heredó?
¿Cual es el delito de los de Podemos? ¿Que no son tontos? ¿Qué han accedido a plazas de profesores en la Universidad, un coto antes cerrado a los hijos de los pobres?
Yo no tengo ni quiero tener nada en común con la CASTA.
Si fuéramos capaces de quitar la simbología a los partidos y analizar con la asepsia de un quirófano las actuaciones de los políticos (en manos de ellos dejamos todos los meses un porcentaje muy elevado de nuestro salario) que diríamos de aquellos que su sede es registrada por orden judicial o de aquellos otros que callan, luego otorgan, o de aquellos que se quedan con los fondos destinados a cursos de formación. Eso, ¿no nos importa? ¿No es grave? ¿no da miedo?
3 comentarios:
Que en pleno siglo XXI, no exista una asignatura sobre valores y sin embargo que se tome como evaluable y puedan suspender a un niño porque no diga, que el cosmos lo creo Dios es preocupable. Todos nos escandalizamos con los fundamentalismos del Islam y con razón, pero que nadie se de cuenta de que podemos caer en otro fundamentalismo cristiano es cuanto menos preocupante. Y lo más grave es que se haga en la educación escolar. Hay iglesias para aburrir y si acaso es ahí donde se debe adoctrinar no en las aúlas
Yo voy a referirme a lo de Venezuela.
A mi qué me importa que un ciudadano español cobre un euro o cien millones de un país extranjero si ha cambio ese ciudadano no le dio ningún bien patrimonial. Ni me importa que se los paguen a cambio de un consejo o informe malo. Me enorgullece si tal consejo o informe es super bueno.
Si me importaría si tales cobros los hubiera obtenido de corrupción en un Ayuntamiento, una Comunidad o del Estado Español. Pero por lo que se ve, no es así.
¿Acaso a la señora Aguirre se le pregunta del origen de donde salieron los inmuebles que heredó?
¿Cual es el delito de los de Podemos? ¿Que no son tontos? ¿Qué han accedido a plazas de profesores en la Universidad, un coto antes cerrado a los hijos de los pobres?
Yo no tengo ni quiero tener nada en común con la CASTA.
Si fuéramos capaces de quitar la simbología a los partidos y analizar con la asepsia de un quirófano las actuaciones de los políticos (en manos de ellos dejamos todos los meses un porcentaje muy elevado de nuestro salario) que diríamos de aquellos que su sede es registrada por orden judicial o de aquellos otros que callan, luego otorgan, o de aquellos que se quedan con los fondos destinados a cursos de formación. Eso, ¿no nos importa? ¿No es grave? ¿no da miedo?
Publicar un comentario