Este es el nuevo Hotel Atlántico de Cádiz, un verdadero bodrio -artefacto, lo llegó a denominar en su día el afamado arquitecto Alberto Campo Baeza- que no gustó a los vecinos del Mentidero ni a otras muchas personas de otros barrios debido a su exceso de volumetría y a su tosco aspecto en el entorno del casco antiguo y su proximidad al mar. El que aparece en un post de abajo jamás debería de haberse derribado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario