Leyendo sobre cantos de trabajo, me ha parecido muy interesante la leyenda de John Henry, héroe mítico de la clase obrera norteamericana. John Henry es un enorme obrero arquetípico que nace esclavo y que luego, como obrero trabaja en la construcción de vías de ferrocarril. La compañía inventa un taladro que es más eficaz que los obreros martilleando y pretende sustituir a los hombres por máquinas. Así que nuestro héroe decide montar una especie de duelo con la máquina para ver quién es realmente más eficaz. El hombre gana el concurso, pero termina muriendo en el intento. La moraleja se la dejamos a cada uno pero la historia está bastante cargada de simbolismo. La historia nos ha dejado dos tipos de formas musicales: una "balada de John Henry" que tiene muchas variaciones y se suele cantar rapidito, que cuenta la leyenda, y una serie de "cantos de trabajo" que utilizaban los obreros y que realmente eran cruciales para mantener un ritmo apropiado. He visto alguna historia sobre un reverendo que obtuvo trabajo de capataz precisamente por ser un buen cantante ya que los obreros no soportaban a un cantante que llevara mal el tiempo. Los cantos de trabajo siempre tenían la frase "Este es el martillo que mató a John Henry pero a mí no me va a matar". Efectivamente, si el capataz canta la canción al ritmo apropiado, el trabajo puede ser eficaz sin caer en el "exceso de velocidad" que mató al héroe. Os dejo con la "balada de John Henry" cantada estilo jazz por Cecile McLorin Salvant.
https://www.youtube.com/watch?v=tX4javSA26M

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