

El sábado amaneció Granada con un sol radiante y un calor de los que hacen época. Después de desayunar en el restaurante del hotel, aguantamos un rato en la habitación trasteando en el ordenador y viendo un poco la TV para hacer tiempo. Sobre las 12 salimos para dirigirnos a "El Corte Inglés" -como los catetos-, pero allí, por lo menos, hay aire acondicionado. habíamos quedado con Nacho a la 1, pero se retrasó, así que nos metimos en un bar recién reformado de la carrera del Darro del grupo "La Bella y La Bestia". El local es digno de ver, su ampulosa decoración neoclásica, su bodega, sus tapas..., si vais a Granada no podéis iros sin pasar por este local, pelín caro, pero, como ya digo, merece la pena. Llegó Nacho, por fin, y nos fuimos hacia la calle San Antón a un bar que se llama "Oleum". Mi hijo llamó a su mujer y estuvimos saludándola a través de la video-llamada; también saludamos a su padre y hermana; la madre no quiso aparecer, le daba vergüenza. De allí nos fuimos al restaurante chino-japonés que vamos siempre y pedimos, como no, pato a la pekinesa, que lo preparan bastante bien. Una siesta y, de nuevo a la calle. Nos movimos por la zona de Alhamar, de nuevo, pero a bares distintos. Estuvimos comiendo morcilla picante en "La Patrona", un bar de barrio que se ha reinventado, ha quitado el altarico que tenían con la Virgen de las Angustias y lo han sustituido por el sugerente espejo que veis en la imagen. Mucha charla sobre Korea, London, Tokyo...unos cuantos vinos más, despedida y cierre.(A la izquierda, zona del salón de "B&B" y sala de espera de los servicios. A la derecha, tapa de salmorejo con cuscús de la "B&B" y espejo de "La Patrona").

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