En 1431, el rey aragonés Alfonso V vendió los lugares de
Bardallur, Turbena y la mitad de Plasencia de Jalón –la otra mitad estaba en
posesión de la familia Moncayo- a mosén
Ferrer de Lanuza, que ejerció como baile general entre 1436 y 1439 y luego fue
Justicia de Aragón desde 1439 hasta 1478, añadiendo estos señoríos a los que ya
poseía: Azaila, Coscujuela, Escuer, Arguisal e Isún de Basa.
Los cronistas se hacen eco de su decisión de repartir entre
sus tres hijos varones los señoríos que había conseguido reunir. Así, legó
Bardallur y la mitad de Plasencia a su primogénito, Martín y el resto de
señoríos los legó a sus hijos Ferrer y Juan. Martín destacó por su arrojo
durante la guerra civil catalana, por lo que en 1473 Juan II le concedió el
privilegio de portar, junto a sus armas, las barras aragonesas. Y no fue esta
la única recompensa que recibió de dicho monarca, pues, según Zurita, ya en
1469 le había otorgado el castillo y lugar de Montmagastre (Lleida), «por la rebelión del señor dél» y algunos
cargos (baile y Justicia) que no se sabe con exactitud llegó a ejercer. Fernando
el Católico decidió nombrar Justicia de Aragón a su hijo primogénito, Juan de
Lanuza. Éste firmó en 1522 las capitulaciones matrimoniales con Beatriz de Espés en su casa-palacio del
Barrio Verde de Bardallur y, más tarde, en Alfajarín. Dña. Beatriz aportó como
dote el equivalente a trescientos veinte mil sueldos jaqueses y D. Juan, los
señoríos de Bardallur, Azaila y Coscojuela, la mitad del lugar de Plasencia,
una tercera parte del lugar de Cuarte de Huerva, la torre de Coglor, el
vizcondado de Roda, ubicado en el Rosellón, parte de los oficios de la villa de
Fraga, una renta de 7300 sueldos jaqueses anuales «de las cavallerias de
mesnada» y sus casas en la parroquia de Santa María del Pilar.
Veinte años después, los Lanuza ya habían conseguido la otra
mitad de Plasencia de Jalón y la viuda, Dña. Beatriz abonó por la parte un
total de 390.000 sueldos jaqueses. Esta adquisición incrementó notablemente el
patrimonio y fue la base, una vez rehabilitado el linaje en 1598 tras la
confiscación de bienes por Felipe II por los sucesos de Antonio Pérez y la
ejecución de Juan de Lanuza el Menor,
Justicia de Aragón, para la conversión del señorío de Plasencia en condado,
merced al rey Felipe III, siendo primer conde Pedro Lanuza Urrea, hermano del
ejecutado quien se casó con Luisa de Silva Portocarrero, matrimonio que sirvió
a los Lanuza para su proyección
cortesana. El matrimonio tuvo un hijo muy enclenque que los médicos desahuciaron,
pero un milagro de la Virgen del Pilar, lo salvó. Pero esta es otra historia.

1 comentario:
Juan, esta narración encadena la historia de Bardallur en los años a que se refiere. Enhorabuena y gracias por tu aportación.
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