1936, la Alemania nazi de Adolf Hitler y la Italia fascista de Benito Mussolini reconocieron oficialmente al gobierno de Franco. El frente de Madrid se estabiliza, aunque los sublevados franquistas están preparando el mayor despliegue de la guerra para bombardear Madrid desde tierra y aire, como así sucedió por la noche y al día siguiente en el que cientos de edificios fueron destruidos y numerosas víctimas civiles entre las que se encontraban mujeres y niños cayeron por las explosiones de las bombas. El cuerpo diplomático acreditado en la capital hizo público una nota de condena por estas acciones.
Buenaventura Durruti también cae herido en extrañas circunstancias en el frente madrileño, muriendo un día después. A José Antonio Primo de Rivera le quedan pocas horas de vida, ya que será fusilado el día 20 en la cárcel de Alicante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario