SAN FERMÍN


No sé la razón por la  que mi padre se llamó Marino Fermín. Sería un capricho de mi abuela Joaquina, pues él nació el 11 de octubre y, que yo sepa, ese día no está en el santoral el nombre de Fermín, ni nadie que se le parezca, Algún pariente lejano sería el motivo de colgarle el nombre del santo pamplonés. Sí aparece el 11-N el nombre de una santa japonesa llamada Marina -nombre de mi sobrina-nieta, del que me alegro-, pero para Fermín hay 1 o 12 celebraciones anuales y ninguna en octubre. Caprichos del  S.XX.

Fermín nació en Pompaelo (Pamplona) hacia la mitad del siglo III d.n.e. Hijo de Firmo, alto funcionario de la administración romana, y de Eugenia, ambos muy devotos de los dioses. Conocieron a Honesto, un predicador del cristianismo y, con la curiosidad propia de los que tienen fe, lo invitaron a su casa y allí departieron largamente con el futuro santo y le presentaron a Fermín, siendo desde entonces, preceptor del pequeño pamplonés. Años más tarde, Saturnino, obispo de Tolosa, bautizó a la familia y la vida de Fermín cambió radicalmente. Se desplazó por toda la Galia predicando las bondades de la doctrina cristiana, hasta que le cortaron la cabeza en una cárcel de Amiens (Francia). Eso dice la tradición.

Por cierto, felicitaciones a Fermines y Ferminas. ¡Ah! He visto el primer encierro de los "Cebada Gago", ganadería próxima a Medina Sidonia.

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