Uno similar vi en la habitación 123 del HUPR cuando estuve ingresado. Éste, quizá padezca un poco más el deterioro del tiempo que el que estuvo ante mis ojos; además, aquel, era de los articulados, pero del, como mínimo, holoceno postglacial. La foto la he pillado de un blog y el título de la entrada es: "El trono de Susana". Tengo que decir a favor de la sanidad pública, que no es habitual encontrar estas situaciones extremas y que, casi todo, está en perfectas condiciones, salvo deshonrosas excepciones como las que nos ocupa. Que hay que mejorar, por supuesto; que las habitaciones son exiguas, también; que a veces los celadores deben hacer verdaderas filigranas movilísticas para trasladar a los pacientes en las camas y que éstas parecen hechas después de las puertas, pues sí, da esa impresión...Sin embargo, las máquinas que yo vi y me aplicaron parecen, a mi corto entender, de ultima generación y que el personal está aptamente capacitado para el desempeño de sus funciones...no me cabe la menor duda. Una buena financiación, sin recortes, acabaría con estos problemas y haría la
vida de los pacientes mucho más duradera y con mayor calidad.

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