JUEVES, 23 DE AGOSTO


Éste fue un día especial, pues subimos a Épila a comer a casa de mi hermano Joaquín. Paramos, como casi siempre, en el bar "Clapton", pero no estaba "El Sastre" y solo nos tomamos una caña.  Cuando llegamos a la casa, mi hermano no estaba pues, a requerimiento de la Guardia civil, tuvo que desplazarse a la localidad de Lumpiaque para abrir una puerta donde se había "atrincherado"
una persona. El dispositivo policial fue de película y llamó mucho la atención. Al final, mi hermano no tuvo que intervenir, dado que el inquilino abrió la puerta a instancias de la autoridad. Era, al parecer, un vecino que no se encontraba bien de sus facultades mentales. Mientras, nosotros estuvimos jugando con Marina, mi sobrina-nieta, que cada vez está más guapa. A mí no me hizo mucho caso, prefirió los brazos de las mujeres y, más tarde los de su abuelo cuando llegó. Mi hermano echó un fajo de sarmientos y asó unas chuletillas de tenasco y mi cuñada Pili preparó una ensalada y unas verduras. Nos acompañaron en la comida mis sobrinas, Pilar y Laura. Bajamos rápido a Bardallur a echar la siesta y, luego, la rutina diaria; es decir, sentada en el bar del "Chispa", cena, TV y cama, pues había que levantarse temprano al día siguiente para ir a la ermita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que menú mas rico .