El día anterior, habíamos salido de El Puerto sobre las 8:45 de la mañana. Paramos dos o tres veces en el camino y recalamos en Aranjuez sobre las 3 menos cuarto. Tuvimos suerte y aparcamos a escasos metros del hotel. Nos tomamos una cerveza en la cafetería del mismo y nos fuimos a un restaurante de la misma acera llamado "Rusiñol" -había visto por internet que era un asador que no estaba mal y que ponían cochinillo-. Desilusión, solo lo hacían en invierno. De todas formas, nos quedamos a comer allí, bastante bien , por cierto. MJ pidió unas lechecillas (mollejas) de cordero muy bien cocinadas y yo un entrecó de buey. Tras acomodarnos en el alojamiento hostelero, descansamos un rato y salimos a dar una vuelta por la ciudad. Hacía mucho calor y había muy poca gente. Recorrimos las principales calles del centro y fuimos parando por alguno de los bares que estaban abiertos -había la tira cerrados por vacaciones-. Acompaño una fotos de nuestra corta estancia en la localidad real:
Ayuntamiento reivindicativo.
Anarquistas en una ciudad monárquica.
Placa dedicada a Santiago Rusiñol en la casa donde nació.
Restos de carcamusa, un típico guiso toledano que nos tomamos en el bar Navarro. Carne muy sabrosa guisada con tomate y guisantes.
Tienda fassion.
Bar con decoración yankee y anglosajona, tipo Hard Rock.








1 comentario:
Me encanta ver cuando las personas comparten experiencias tan gratas de viajes como estas, ojo soy una apasionada de los viajes y desde siempre siempre he tenido el sueño de conocer la mayor cantidad de destinos posibles, mi últimos viajes a Japón creo que fueron los mejores, pero estoy loca por seguir conociendo lo que este mundo tan hermoso tienen para ofrecerme
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