¡POR FIN!


El espectacular Archivo Histórico de la Corona de Aragón a golpe de click

1 comentario:

Anónimo dijo...

Real Patrimonio, Maestre Racional, nº2652/ Procuraciones. (1406)
Cuentas de los procuradores de las reinas. Libros de cuentas de las rentas del Condado de Luna, de la reina María de Luna, esposa de Martín I. Rentas y otros derechos en el Reino de Aragón (aljamas de judíos y moros del Condado de Luna), La Puebla de Abortón, Pedrola, Huesa, Bardallur, Turbena, Plasencia (de Jalón),

Cuando allá por los años 1970, dos bardalluranos (José Vicente y Benito) fueron al Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona a ver lo que de Bardallur había, se les dijo que, para poder investigar allí, debían de aportar un certificado del Ayuntamiento del pueblo que dijera que los dos habían sido autorizados para realizar dicha investigación.
J.V. se encargó de obtenerlo y aportando el mismo, se les autorizó a hacerlo.
A través de los índices pronto vieron que había un gran número de documentos que trataban sobre Bardallur, pero había una gran dificultad. Estaban escritos en una mezcla de latín y aragonés antiguo y para su traducción se precisaba saber paleografía, cosa que ninguno de los dos sabía.
Entre los encargados y PELÉOGRAFOS del archivo había una señora de Huesca que, al saber que eran de Bardallur, se volcó con ellos pues conocía a José Medrano Gil (tío de José Miguel) y le unía a su familia una gran amistad. Ella les tradujo un par de documentos en el que se decía que Bardallur fue dado en dote a María de Luna cuando se casó con el infante, y después rey, Martín el Humano, así como medio lugar de Belchite, y Plasencia del Monte de la provincia de Huesca, entre otros.

Referirse a Plasencia como la de Huesca, debió de ser un lapso de la señora oscense, que con el paso de los años y revisiones, al parecer, ha sido subsanado y señalado como referido a Plasencia de Jalón. Si hubo error con lo traído al pueblo, ese fue el motivo.

Sería bueno que jóvenes bardalluranos, aprovechando el material traído ya a Zaragoza, se ocuparan de rematar la faena que, iniciada por José Vicente y Benito, no pudieron culminar.