Pintura dell salón de Embajadores de la Alhambra
Ford, a pesar del estado de deterioro en la que se encontraba la Alhambra, quedó embelesado de ella, dejándole una profunda marca. Cuando está en ella, sus salones, sus patios, sus torres, su historia...le superan y reflexiona sobre cómo una civilización tan refinada fue destruida en 1492. Sin embargo, Ford no achaca a los monarcas las causas de este desastre, sino al que él llama el "tercer rey", es decir, al cardenal Cisneros que con su política de maquinaciones obligó a incumplir los acuerdos de Santa Fe y ocasionó el bautismo de los moriscos y las rebeliones que se originaron en las Alpujarras. Habla de la quema de cerca de 80.000 libros de la gran madrazza granadina con la excusa de que eran todos coranes. De la huida de miles y miles de musulmanes que dejan la ciudad con menos de 100.000 habitantes y su famosa vega completamente improductiva. También comenta que el granadino no sube a la Alhambra y que la menosprecian al compararla con el palacio del cristianísimo Carlos I. Sin embargo, contempla ensimismado las luces del Albaicín que se reflejan en el Darro dando la impresión de que el firmamento está al revés, como también diría Lorca un siglo más tarde.

Retratos de Ford por el "maestro Pepe", padre de Gustavo Adolfo Bécquer
Con respecto a Cádiz, comenta que asistió a una corrida de toros y que se quedó prendado de los bailes de las mujeres, de su contorneo, de sus caderas y sus hermosos culos. Elogia la música y el compás y la belleza de sus mujeres con sus enormes ojos, su pelo, su forma de vestir y de andar.
También visitó Portugal y hace hincapié en la torpeza de Felipe II de no haber trasladado la capital de la península a Lisboa cuando el país vecino estuvo bajo dominio español durante muchos años.
Martorell, Puente del Diablo
De Cataluña, admira la laboriosidad y productividad de sus gentes en comparación con el resto de España. También apunta -nada nuevo- que los catalanes siempre se están quejando de Madrid y de la centralización a la que se ven sometidos.
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