Épila es una villa de la provincia de Zaragoza (Aragón), situada en la ribera del río Jalón. Junto con su castillo, pertenecía al señorío de los Ximénez de Urrea, señores del vizcondado de Rueda, desde los últimos años del siglo XIV.
Por aquel entonces, solo había una corriente de agua,el Jalón y, ocasionalmente, el agua de las torrenteras y barrancos; sin embargo, poseía varias fuentes: dela Villa, de Alcuzes, de la Tamarit, del Conde y de Arriba. También contaba con varias albercas. Luego se fueron abriendo varias acequias:
de la Villa y Épila, Mareca, Cobdo, Toroniel, "El Güello" y de la Sangrera.
En cuanto a puentes, existían el de la Pontarriella, de la Villa, mayor del Jalón,
del Jalón, de Piedra, del Portillo,de los Canales y de Azanet, demasiados quizá y, es muy posible que, tanto las fuentes como los puentes podían denominarse de dos maneras al mismo acuífero
La villa estaba rodeada de un muro, de piedra y tapial, según los barrios.Varias puertas daban acceso al exterior: Puerta de la Acequia, al suroeste; Puerta de las Eras, al sureste, cercana a la mezquita musulmana:Puerta de la Peña, al noroeste y en las afueras de ella, se encontraba el camino hacia el castillo. En las afueras había dos barrios: el Azanet, con una acequia vecinal y una calle y las Tañerías, con una calle. Dentro del recinto amurallado se encontraban los siguientes barrios: El Baño, El Burgo, El Campo del Toro, Las Carnicerías, El Castillo, Las Eras, El Fosar, Las Herrerías-allí estaba la judería-, El Horno, Santa María, El Palacio, La Plaza, El Purniello, La Sinagoga y la Tiendella.

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