LA BATALLA DE ALCORAZ

LA CONQUISTA DE HUESCA

El rey aragonés Sancho Ramírez, tras tomar en 1067 Alquézar, y en 1083 las plazas de Graus y Ayerbe, en 1084, sometió Naval y Arguedas. Su estrategia era la de dominar el llano de la Hoya de Huesca (Wasqa), desde la Sierra de Guara. Así se iba asegurando, con la construcción de castillos que servían de lanzadera, y luego como protección de la tierra conquistada. Lo mismo había hecho ya con El Castellar en 1078, frente a Zaragoza. Fortificó Sancho Ramírez el castillo de Loarre y construyó las fortalezas de Obanos, Garisa, el Monasterio de Montearagón (en la imagen), Artasona (al sur de Ayerbe) o Castiliscar entre otros. Y en 1087, fortificó Estada, Estadilla y Zaidín. Amuralló las localidades de Abiego, Santa Eulalia la Mayor y Labata, con el fin de terminar de cercar la ciudad musulmana de Wasqa.

Los pueblos de la ribera del Isuela por los que discurría la antigua calzada romana hacia los Pirineos, como Nueno (pueblo más al norte donde llegaron los musulmanes, último en usar la teja árabe en sus techos), Sabayés, Apiés, Igriés o Yéqueda, fueron militarmente neutralizados en los casi 3 años que duró la conquista de Huesca, incluyendo la muerte de Sancho Ramírez (abajo, en la imagen) cuando revisaba las murallas de la ciudad en 1094, dos años antes de la definitiva batalla de Alcoraz que comenzaría el 15 de noviembre de 1096.

                      
                               Sancho Ramíerez es herido de muerte en el asedio de Huesca

El ejército del rey aragonés Pedro I tuvo la inestimable ayuda de su hermanastro Alfonso I "El Batallador" para enfrentarse al gran ejército de musulmanes de la taifa de Zaragoza dirigidos por Al Mutai´n II y ayudado por tropas de Alfonso VI de Castilla que optaba a apoderarse del valle del Ebro. (Aquí interviene la leyenda de la aparición de San Jorge cuando los aragoneses iban perdiendo y su ayuda, enardeció a las tropas a conseguir la victoria. El día 19 se había confirmado la derrota de  islamistas y castellanos y una semana más tarde, los aragoneses entraron en la ciudad.

La conquista de Wasqa pronto tuvo resultados: Se expulsa extramuros a los moriscos y judíos, y se instituye el culto mozárabe en la Mezquita Aljama. Se introduce el cristianismo y el latín. Se instaura un Obispo de la Diócesis de Huesca-Jaca, y el árabe va cediendo paso al uso del aragonés pirenaico.
En 1097, todos los pueblos de la Hoya son ya de realengo,  bajo el control del abad de Montearagón y las Iglesias, del Obispo de Huesca.  Casi de inmediato los cristianos tomaron definitivamente Barbastro y pronto se iniciará la toma de Zaragoza tras apoderarse de las Cinco Villas  el ya Rey Alfonso I "el Batallador".

No hay comentarios: