¿DE QUIÉN SE TRATA?

Es triste ver cómo alguien que significó tanto para tanta gente les ha dado la espalda de una manera tan arrogante. Al principio pensaron, en una especie de disculpa para salvar su recuerdo, que la vida cómoda de expresidente le había cambiado. Luego empezaron a asumir, sin confesarlo en público, que quizá es que siempre había sido así

1 comentario:

😉 dijo...

Supongo que esta definición valdrá para cualquier expresidente que haya decepcionado a sus seguidores por una u otra razón. A mí no me importa decirlo y fue Felipe González Márquez. Fue algo parecido a lo que sentí cuando me enteré de quiénes eran los Reyes Magos. Ahora me cuesta mucho creer en los políticos. En este tema soy totalmente atea, sin fisuras. Y es una pena sí, lo reconozco.
CMarin