EL CÓLERA EN LA RIBERA DEL JALÓN (1971)



Los que tenemos cierta edad recordamos el episodio de forma anecdótica ya que, las exageraciones se produjeron por doquier, tanto por los inventados relatos  personales, como por falsas fotografías en la prensa extranjera. En cualquier caso, el cólera afectó directa o indirectamente, a todo Zaragoza donde se formaron largas colas para recibir la vacuna. He aquí una pequeña crónica de lo ocurrido:

El brote de cólera de la ribera del Jalón, ocurrido en julio de 1971, fue el hecho epidémico más relevante, en cuanto a crisis sanitarias se refiere, de los últimos años del franquismo y, por tanto, de la antigua estructura del Sistema Sanitario antes de la creación del Ministerio de Sanidad y de la transferencia de competencias sanitarias a las Comunidades Autónomas.

Los casos se produjeron en Épila, de 3.997 habitantes, y Rueda de Jalón, de 534 habitantes. En la primera de dichas localidades hubo 32 casos sospechosos, cinco de los cuales fueron confirmados bacteriológicamente. En la segunda,  existían 16 casos sospechosos, de los que dos se confirmaron etiológicamente al encontrar en sus heces la misma variedad de germen.

La Dirección General de Sanidad consideró oportuno dar cuenta de estos hechos a la Organización Mundial de la Salud en la sesión celebrada en la sede de Ginebra el 20 del mes citado, cumpliendo el encargo de informar al organismo internacional”.

El Jefe de Sección de Luchas y Campañas Sanitarias, antes citado, completaba la visión sanitaria de lo sucedido con estas palabras:
“Como nuestro reciente brote ha sido pequeño, y todos los habitantes de la zona afectada han sido vacunados, al mismo tiempo que se tomaban medidas de las que nosotros consideramos fundamentales, no podemos juzgar con criterio científico si la vacunación ha influido en acortar la duración del pequeño brote registrado en la cuenca del Jalón.

No resistimos a la tentación de analizar si las intensas vacunaciones realizadas en Zaragoza han contribuido a yugular el brote de la cuenca del Jalón. En Zaragoza capital tenemos la impresión de que, de no haber contado con abastecimiento público fácil de clorar, la vacunación masiva no habría evitado la aparición de un brote, porque en el mejor de los casos habría protegido exclusivamente al 50 por 100 de su población.

En cuanto a la cuenca del Jalón, aun cuando desconocemos la evolución de los casos, lo que no hay duda alguna, a nuestro entender, es que, más que la vacunación masiva, ha influido, en la yugulación rápida del brote, la cloración de sus aguas".




“La Guardia Civil controla día y noche el paso de vehículos que proceden de la ribera del Jalón: todas las verduras y frutas son requisadas”.

En el enlace de abajo, podréis leer sobre el boticario de Épila que frenó la expansión:


(Esta entrada la publiqué en el 2010).

3 comentarios:

jesus dijo...

Las autoridades sanitarias tienden a evitar alarmismos. Yo era muy pequeño y no estaba pendiente de los datos. Pero los afectados en Bardallur y en el resto de poblaciones de la Ribera del Jalón fueron importantes. De hecho cuando surgió el brote estábamos de vacaciones por el norte y mi padre interrumpió sus vacaciones y volvimos al pueblo para hacerse cargo de la situación pues el médico de Bárboles estaba desbordado. Nos quedamos sin vacaciones y sin viaje. El primer día nos vacunaron a todos y fueron unos días de mucho trabajo y mucha preocupación. A raíz de eso se hizo el depósito de agua que no había.

Santos dijo...

Efectivamente Jesús, en Bardallur hubo casos, en concreto mi abuelo Manolo fue ingresado en Zaragoza y las pasó cánulas. Recuerdo que algunos chavales veníamos De Santiago de Compostela cuando me dieron la noticia. los pozos del agua se hicieron para intentar pota Irizar el agua echando litros de lejía y el agua estaría colorada pero sabía a rayos.

😉 dijo...

Yo sí me acuerdo también, fue el año en que dejamos Gijón para vivir en Zaragoza definitivamente, mi padre había muerto el año anterior. A nuestra llegada nos vacunaron a todos, sí y no nos dejaban bañarnos en el río al menos ese es mi recuerdo.
CMarin