TERCER DÍA DE CONFINAMIENTO

Hoy se me han pegado las sábanas. Anoche me acosté muy tarde enganchado a una serie mala de solemnidad (Toy Boy), pero, aunque era un déjà vu, me entró el gusanillo por si me equivocaba. El final, lo mejor.
Me paso el día delante del portátil, aunque paro para hacer ejercicio en una máquina de pedalear y hago unos cuantos estiramientos y pequeñas flexiones. Leo, cocino y otra vez al butaquing. De vez en cuando me levanto y me asomo a la ventana para contemplar el mar y otra vez al sillón. Monotonía de sol tras los cristales.

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