OTROS TIEMPOS


En estos días de clausura, a uno le vienen a la mente recuerdos de otros tiempos avivados por la comunicación que se tiene a través de las redes sociales o, simplemente, pensando y pensando y dándole vueltas al magín. Tranquilos, que no me voy a poner nostálgico ni "cebolleta".  Hoy me ha venido a la memoria el bar del tio Manolín de Bardallur, debido a un "carteo" que he tenido con Benito Sebastián y, a cuenta de un pick up que compraron cuando eran jóvenes a nombre de Santos Ceamanaos, "El Largo" o "El Cigadillo", marido de la María, tía de Pablo "El Mallorquín" -como le llama Benito- que regentaba el bar heredado de su padre. Y, ¿qué he hecho para rememorarlo? Nada más y nada menos que cocer unos puerros y apañarlos con sal, vinagre y aceite, como nos los ponían en el susodicho bar, aunque aquellos eran de bote. Aquellos "esparragos goldos" que tanto gustaban a algunos -a mí poco en aquellos tiempos, ahora, me encantan- no le llegaban, para mí, a las judías refritas que nos hacía la María a las tantas de la noche -o madrugada- cuando ya el cuerpo -y la mente- se encontraba a punto de estado catatónico y nos volvía a la vida mortal. También me acuerdo de las gambas, pero eso era al mediodía y, por supuesto, de subir por la columna de hierro próxima a la barra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Y los medios cubalibres?