Este cementerio se descubrió en el periodo del mandato municipal de Gómez Laguna, pero, después de fotografiarse con una calavera, mandó que lo cubrieran de nuevo y puso un semáforo para localizar el lugar. Ahora bien, ¿sabéis de dónde procede el nombre del parque? Pues de un señor de Hellín (Albacete) que recaló por Aragón durante la guerra de Sucesión siendo nombrado intendente (gobernador) de Aragón y unos cuantos cargos más. Melchor de Macanaz (en la imagen), que así se llamaba el ínclito personaje, fue uno de los artífices de las medidas que doblegaron la personalidad político-jurídica de Aragón, es decir, que participó en la derogación de los fueros ordenados por el primer Borbón Felipe V durante la guerra de Sucesión. Macanaz, que se creía todopoderoso, cayó en desgracia al enfrentarse al primer ministro Alberoni y al Inquisidor General, es decir, a la Iglesia, pues era partidario de la intervención del Estado en asuntos eclesiásticos, lo que le ocasionó un juicio de los que practicaban los dominicos y viendo el cariz que estaban tomando las cosa, una huida a Francia. Volvió a España al cabo de los años y fue encarcelado en el lúgubre y húmedo castillo de San Antón de La Coruña. Tras 12 años preso, cuando Carlos III llegó a España para ocupar el trono, fue liberado y ya, casi moribundo debido a las condiciones a las que había estado sometido, se trasladó a su lugar de nacimiento hasta su fallecimiento a los 90 años.
Lo que no se explica es, como se mantiene el nombre de Macanaz a este parque después del daño que hizo a los aragoneses. Ahí lo dejo.
J.I.D.


1 comentario:
Es una muestra de lo poco que se conoce la Historia en este país.
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