Josemari ha ascendido a los escarpados riscos del castillo de Rueda (donde se sube a caballo, en árabe) y ha disparado para captar esta panorámica en la que podemos observar la feraz huerta del Jalón y, destacando con sus chimeneas, la antigua azucarera de Épila de 1908, en la que trabajaron cientos de vecinos de la zona (la plantilla llegó a los 1500 y cotizó en Bolsa) hasta su cierre y traslado a otras zonas del sur de España en 1969. Esto supuso una diáspora de gentes de Lumpiaque, Épila y oras localidades que recalaron en Jerez de la Frontera y otros pueblos gaditanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario