DESDE EL PEDESTAL


Narcisismo, aislamiento e impulsividad son síntomas de un síndrome que se ha identificado en personas que ocupan cargos de poder público.

 En los dos últimos días os he comentado el efecto y principio de la incompetencia. Hoy os voy a hablar de otro trastorno: el "síndrome de hibris". Procedente del griego, hybrys significa desmesura y suele darse en muchos líderes en los que cualidades como la confianza y la seguridad en sí mismos tienden a transformarse en arrogancia y prepotencia. El personaje, en sí,  se gana la gloria y la aclamación al obtener un éxito inusitado contra todo pronóstico. La experiencia se le sube a la cabeza y empieza a tratar a los demás, simples mortales corrientes, con desprecio y desdén, y llega a tener tanta fe en sus propias facultades que empieza a creerse capaz de cualquier cosa”.

El asunto es que dicho exceso de confianza en sí mismo lleva al líder a interpretar equivocadamente la realidad que lo rodea y a cometer errores. “Al final se lleva su merecido y se encuentra con su némesis, que lo destruye”.

¿Os suena?

J.I.D.

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