Cuando tenía 17 o 18 años, un amigo de Estella, Carlos Clavería, que estudiaba conmigo Magisterio, y yo, decidimos ir a la peregrinación que anualmente se hacía al castillo de Javier, situado a poca distancia de la localidad de Sangüesa (6 Km), próxima a Sos del Rey Católico. Nosotros no íbamos por devoción, sino por el ambiente y, tampoco fuimos a la "javierada" masculina, sino a la femenina. Recuerdo que llegamos al pueblo en tres o cuatro etapas, pues el auto-stop fue nuestro medio de transporte -lo mismo a la vuelta-. Solo era una tarde y una noche y, a la mañana, se iba a Javier. Sangüesa estaba llena de chavalas y de unos cuantos alcaudones que revoloteábamos entre ellas para pasar un buen rato. No hicimos nada del otro mundo, solo conocimos a unas cuantas navarricas y ya está. Cuando nos entró el sueño, nos refugiamos en la iglesia de la imagen de arriba (o en otra, pues hay varias), abierta para albergar a la gente antes de la peregrinación.

No fuimos al castillo, era una caminata y no estaba el cuerpo, por muy jóvenes que éramos, de un desplazamiento tan innecesario, pues, como ya he dicho, no hicimos la "javierada" para conmemorar al patrón de Navarra.
2 comentarios:
No la conozco pero las dos fotos hablan por sí solas, teníais q haber ido al Castillo, con navarricas o solos, da igual, pero fue una pena.😜😜😜😜😂😂😂
CMarin
Fui al castillo varias veces más adelante.
Publicar un comentario