TODO SIGUE IGUAL
Tal día como hoy de 1461, el rey Juan II de Aragón se vio obligado a firmar, por manos de su mujer, Juana Enríquez -madre de Fernando II- la llamada Concordia de Villafranca para evitar la guerra y el intento de emancipación de los catalanes. El monarca había detenido a su hijo Carlos, Príncipe de Viana, lo que ocasionó la rebelión catalana. Entre las condiciones impuestas por los catalanes, aparte de la liberación del príncipe, lograron que éste fuese jurado como primogénito en todas sus tierras y reinos, que le nombrara lugarteniente de Cataluña y que, sólo en caso de que Carlos muriera sin hijos legítimos, le sucediera el infante Fernando (más tarde conocido como "el Católico").

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