MENORCA, SIGLO XIX
En el siglo XVIII la historia de Menorca fue realmente convulsa. Pasó de manos de los ingleses a las de los franceses y posteriormente a las de los francoespañoles. Hasta los primeros años del siglo XIX no volvió a manos españolas.
En la Guerra de Sucesión al trono de España, Menorca se inclinó por el Archiduque Carlos, a pesar de la oposición de una importante parte de los ciudadanos partidarios de Felipe V encabezados por el general Dávila.
Los partidarios de Felipe V no pudieron resistir el ataque de la escuadra inglesa mandada por el general Laeke y, en septiembre de 1708, Menorca fue conquistada por los ingleses.
Por el Tratado de Utrech de 1713, Felipe V cedió Menorca a Gran Bretaña, iniciando la primera época inglesa, dominio que permanecería hasta 1756.
En 1756, los franceses, bajo el mando del duque de Richelieu, se apoderaron de Ciutadella y, poco después, de Maó. Siete años después, por el Tratado de París de 1763, fue devuelta a Gran Bretaña. Esta segunda etapa inglesa duró hasta 1782, año en el que fueron expulsados por las tropas francoespañolas mandadas por el general Crillón.
De 1798 a 1802 la isla fue de nuevo fue ocupada por los ingleses y, tras el Tratado de Amiens, fue definitivamente entregada a España.
Durante la dominación inglesa el gobernador Kane trasladó la capital a Mahón y Menorca vivió, sobre todo la nueva capital, su mejor época por la expansión comercial que supuso la presencia en su puerto de la armada inglesa y de los barcos corsarios de pabellón inglés.


No hay comentarios:
Publicar un comentario