España, aunque los tiempos hayan cambiado y se suponga que ahora tenemos menos tiempo para cocinar, es un país de cazuela, de sofritos bien cuajados, de fondos y del maravilloso chup chup que el fuego lento fragua en miles de cocinas. El frío enero, la nieve y las ganas de quedarse en casa -o la obligación- nos hace desempolvar el recetario tradicional, donde los estofados, los guisos y recetas tan tradicionales como fabadas, cocidos, caldos o estofados cobran protagonismo.
Ayer cociné gallina en salsa con champiñones. Para ello, empleé 2 medias gallinas, champiñones, cebolla, apio, ajo, pimienta en grano, romero, sal, brandy, caldo de pollo, agua y sal. Usé la olla rápida y en 20 minutos estaba lista, Salió de maravilla. Como sabréis, la gallina es bastante grasienta, así que le quité la piel y toda la grasa posible y, aun así, el guiso salió aceitoso. Lo metí en la nevera y hoy, se había formado una capa de grasa que he quitado con una cuchara. Tomé una sabia decisión.



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