GASTRONOMÍA


 Hacía años, pero muuuuuchos años, que no comíamos pollo de un asador. Se me antojó ayer y, en un establecimiento próximo a casa compré uno (10,50 €) con unas patatas fritas y cuatro o cinco pimientos verdes. Este asador lo conozco de toda la vida de Valdela y la experiencia del propietario es más que un grado. Punto exacto de asado y una salsa especial que le daba un gusto excepcional. Un buen recurso el pollo asado de "Casa Andrea". Volveré.










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