NOTICIAS Y OPINIONES







Estuve con Marcelino y su compañera Josefina en varias ocasiones cuando visitaban El Puerto de Santa María. Eran amigos y correligionarios de un amigo común y pasé con ellos buenos ratos disfrutando de su amena charla y de sus mensajes siempre dedicados a la defensa de los trabajadores y de los más débiles. Eran personas sencillas, de gustos sencillos y marcaron una parte de mi vida y sí, Marcelino llevaba un jersey hecho por su mujer. Quienes hayan hecho esta barbarie responden al prototipo de persona aneuronal que ni tiene conciencia ni la tendrá y que sigue los principios que marcan los que todos sabemos.






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