El domingo fuimos a Chiclana a comer. Nos esperaban unas suculentas migas que yo mejoré con longaniza recién traída de Aragón. Las empujamos con uvas y jamón y, por supuesto, con un huevo frito. Salieron deliciosas. Previamente, como aperitivo, degustamos una butifarra chiclanera y los famosos chicharrones de carne -fuera de serie-. También había huevos rellenos de foie, caña de lomo, jamón, queso...y, por supuesto, roscón de reyes, además de una trenza de Almudévar que también llevamos nosotros y que desapareció en un plis plas.




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