El viernes por la noche no fui a cenar a la peña. Estaba algo cansado y decidí quedarme en casa, Tampoco me interesaba el "toro de fuego", no me parece un espectáculo de diversión y, mucho menos, habiendo menores contemplando toda la parafernalia que rodea al asunto. Así que, me quedé viendo una peli y me acosté temprano.
Hoy han habido nuevos protagonistas taurinos, por la mañana, pequeños bueyes que han soltado por la calle Baja; estos no son peligrosos, más bien, son mansos, Por la tarde ya es otro cantar, han soltado vaquillas y estas sí son de armas tomar.
Nosotros hemos estado en Plasencia de Jalón tomando vermú con mis primos y después, como era una hora prudente nos hemos metido en el bar del pueblo donde me esperaba mi amigo Joaquín Olivito, compañero de estudios y vecino de la vecina localidad de Bárboles. Después hemos estado con mi hermano Fernando y Tere, su mujer y nos hemos venido a comer a casa, pues la mayoría del pueblo estaba en una comida popular en la pista deportiva.
Por la tarde hubo vaquillas por las calles y plaza del pueblo, concurso de disfraces (no vimos ni lo uno ni lo otro) y bajamos a la peña a cenar. El menú lo realizó Lola, que ha terminado su formación en un ciclo de hostelería y consistió en: falafel, gazpacho de remolacha con queso feta, verduras fritas con huevo poché y manitas de cerdo rellenas de foie y setas variadas con su jugo correspondiente. Realmente extraordinario. De postre, una tarta de queso que hizo mi cuñada Pili y que merecía un aplauso como el que le dimos a Lola.
Hoy domingo, he tenido una reunión con mis hermanos y primas para tratar de un asunto familiar y después hemos ido a tomar vermú al bar. Hemos tomado un excelente bacalao frito y unos calamares y se han incorporado varios miembros de la peña. Nos hemos despedido de Yolanda y Santos que partían para Madrid esta tarde y nos hemos vuelto a casa para preparar el equipaje, ya que, nosotros, salimos mañana para el sur.









No hay comentarios:
Publicar un comentario