Hace unos días tuve que ir al hospital de Puerto Real para una pequeña revisión y, en la puerta de la entrada había un buscavidas vendiendo caracoles, eran, además del tamaño de los que nos comemos por el norte. Pensé en comprarlos a la salida de la consulta, pero ya no estaba. Mala suerte.
Estos que veis aquí están hechos a la manera tradicional, con un sofrito de tomate y pedacitos de jamón y chorizo. Tienen pinta de estar un poco picantes.


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