EXPERIENCIA



Los más avezados os daríais  cuenta que el relato que publiqué hace un par de días sobre la estancia de un amigo en el hospital estaba en tercera persona, pero en realidad, fui yo el que sufrí todo lo que aparece en el texto. Por esa sala de la foto (enfermería) pasé varias veces y estaba a rebosar. Aquí es donde te ponen la vía y te hacen los análisis, además de otras intervenciones. En la sala de espera, como ya os dije, había varias camas esperando habitación; en una de ellas había una chiquilla que se cubría con un paraguas negro para que nadie la viera; no conté las sillas de ruedas, pero una docena sí habría. En fin, llevo ya desde el viernes en casa, pero tengo un dolorcito en el costado que, a veces, me hace ver las estrellas. Me han dicho que tenga paciencia, que tardará un tiempo considerable. Mientras tanto, Moreno Bonilla sacando pecho.

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