Tras los sinsabores de primeros de año, por fin me ha llegado una noticia que me ha cambiado el ánimo de forma positiva: mi hijo Nacho, tras 30 horas de viaje, llegó a Granada el día 16 por la tarde. Como ya sabéis, supongo, está casado con y viven en Corea del Sur. Allí regentan un restaurante japonés y asiático. pues Nacho practicó mucho durante su estancia en Japón y en la propia Corea y se ha hecho un experto cocinero de las comidas tradicionales de ambos países.
De momento, y hasta que no suban las temperaturas, no iremos a verlo; aunque es más factible que él venga aquí. Pero a mí me encanta Granada y hace casi un año que no vamos y seguro que nos dejaremos caer en febrero o marzo. No sé cuánto tiempo exacto va a estar en España. Una alegría, vamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario