OFICIO PERDIDO


 Uno de los oficios desaparecidos ha sido el de estañador. En mi pueblo había uno que luego cambió de domicilio y se fue a un pueblo más grande. El tio Estañador arreglaba todo tipo de bollos y agujeros a cántaras, baldes, pozales, cazuelas, jarras... Además de este oficio estable, también pasaban por los pueblos familias enteras de estañadores que viajaban en un carro, que les servía de vivienda. Solían ubicarse junto a una acequia o el río. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Manolo de Vega, que se hacía pasar por gitano, contaba el siguiente chiste:
"Había un estañador sentado estañando un puchero, cuando por el cielo pasa un avión a reacción y exclama: Hay que ver lo que hacemos los ingenieros".