Esta obra del pintor italiano Pietro Lorenzetti en la primera mitad del siglo XIV representa a Jesús entrando en Jerusalén montado en una asna, aunque luego, los discípulos lo montaron en una pollina. Podemos ver, detrás de Él, a sus seguidores y, delante, al pueblo jerosolimitano que lo recibe con gran regocijo y pleitesía.
Nunca había leído que Jesucristo utilizase dos burras en su entrada a la ciudad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario