ARTÍCULO DE ANA PARDO DE VERA

 

No insulten a los cerdos




 

VIÑETAS













 

IMAGEN PORTUENSE


 Esta bella estampa la ha editado en su muro de fb mi querido amigo Paco López, tras su llegada de tierras extremeñas donde reside normalmente. En primer lugar vemos la vegetación propia de la zona (retamas y otros arbustos), las aguas de la Bahía gaditana en la zona de la playa de La Puntilla y, al fondo, el espigón y los edificios de Valdelagrana.

LA HOGUERA DE SANTA ÁGUEDA


 En estos meses previos a las kalendae (calendas, primer día de cada mes para los romanos) de marzo, en muchas localidades se solían encender hogueras para conmemorar ciertas celebraciones. En algunos sitios eran símbolos de un buen embarazo y parto; en otros, interpretaban el tiempo que iba a hacer en el período estival y en alguno, según la tradición oral y, más en concreto refiriéndose a la hoguera (huguera) hablan de que las mujeres, principales protagonista de las fiestas cristianas de santa Águeda, tras salir del oficio religioso, vieron pasar a dos campesinos cargados de leñas y les obligaron con sus cánticos y bailes a realizar una fogata con los troncos que portaban y empezaron a asar carne que degustaban en animada fiesta. Los menos, relacionan el fuego con ritos agrarios. Lo cierto es que está considerada como patrona de fuegos, incendios, rayos y volcanes. Prestigiosos estudiosos (Caro Baroja, por ejemplo) del origen de muchas festividades en España, señalan que esta celebración estaría en la línea delas fiestas romanas llamadas "matronalias" en las que las mujeres recibían agasajos de sus maridos y las esclavas tenían cierta libertad de movimientos. También son consideradas como preludio del carnaval. 

En Bardallur, si el tiempo no lo impide, la hoguera se encenderá el viernes, 4 de febrero, víspera de la festividad de la Patrona del pueblo.

DIFÍCIL


 

ESTE PUEBLO ES...


 

RECETAS A LA PLANCHA


 

RECETA FÁCIL


Cuando era joven, íbamos al bar del tio Manolín, regentado por su hija María y por Santos, su marido, y si se nos hacía tarde (la 1 o las 2 de la mañana) le solíamos pedirle a la María que nos preparase unas judías secas de bote refritas que devorábamos como si no hubiésemos comido en la vida. Otras veces pedíamos puerros con vinagre y aceite que nos dejaban el estómago un tanto estragado, pero algún mozo de los que participaban en estas "recenas" solía decir (sic): -Me gusta mucho estos esparragos goldos. Estoy un poco "Cebolleta" y no es por lo puerros.

SHARIF Y LA CELESTINA

 

GILIPOJAZZ