Al bajar hacia la peña, en la calle Baja, tiré unas cuantas
fotos de la ornamentación y de algún burladero preparado para cuando suelten
las vaquillas y a unas niñas pequeñas que ya tienen su propia peña. También me asomé
al huerto de los Lázaro, lugar donde pase grandes tardes de aventuras en mi
infancia y principio de mi adolescencia.






No hay comentarios:
Publicar un comentario