En la Peña “La Güitrera” preparamos –prepararon, más bien-, todo
para albergar a los 23 comensales que íbamos a ser. Cenamos unas frescas
ensaladas y un magnífico rancho realizado por Luis Ángel, que cada vez se supera
más. Una tarta San Marcos de cine y al baile, menos nosotros, que nos fuimos a
casa. Mis piernas no podían más.















1 comentario:
Vuestros corazones son tan grandes y buenos con la gente que por eso nunca cabreis en la peña.Doy fe de la rica comida,y mejor compañía. Gracias. Isabel Ferrer
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