Ayer al mediodía salimos a tomar vermú -MJ salió pronto del trabajo- y, como casi siempre, subimos al bar "La Escalera de Tapas". Nos pusieron primero una tapa de panceta y, a continuación, otra tapa de una suculenta lasaña que habían preparado para el menú. Todos los ingredientes eran naturales, no había nada de lata, estaba de rechupete. Fijaos en el tarterón de la especialidad italiana, pues no había uno, tenía un gemelo. Todos los días, excepto los lunes que cierra por descanso, hay un plato de cuchareo o un guiso tradicional. Merece la pena probarlos.
"La Escalera de Tapas" está en la avenida de la Paz de Valdelagrana.
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