Quien haya ido a Madrid seguro que se ha desplazado a la carrera de San Jerónimo para ver el Congreso de los Diputados con sus famosos leones y su menos conocido altorrelieve. Todos estos elementos fueron obra del escultor zaragozano Ponciano Ponzano y Gascón, que, por cierto, nació tal día como hoy en la capital aragonesa en 1813.
Inicialmente, no eran estos los leones que se iban a colocar, puesto que hubo otros dos proyectos anteriores que fueron desestimados, el primero, también de Ponzano, los leones se hicieron de yeso pintado por falta de presupuesto, y, aunque gustaron a la ciudadanía, pronto se deterioraron.
Los leones de Bellver en el Jardín de Monforte en Valencia
El segundo, también lo presentó el aragonés, pero debido a su alto presupuesto, se desestimó, encargándose a José Bellver, que presentó dos figuras pequeñas que, a todas luces, no daban la talla, así que tampoco fueron del agrado del personal. Los actuales, reformados a finales del siglo pasado, se fundieron en Sevilla con los cañones atrapados al enemigo en la batalla de Wad-Ras, en la guerra de África en 1860. Cuando se terminaron en 1865, hubo diputados que protestaron por haberse realizado con material bélico, hasta que, por fin, en 1872 se acabó la disputa.
Los leones, uno de ellos sin testículos, no se sabe con rotundidad el porqué, no se miran y están basados en la mitología griega -son los que tiran del carro de la diosa Cibeles, tras convertir por la deidad a la pareja formada por Hipómenes y Atalanta que andaban todo el día dale que te pego y en cualquier lugar, incluido el templo de la diosa. En la actualidad, al macho, de mayor peso, se le denomina Velarde y al castrati, Daoiz, héroes de la guerra de la Independencia contra los franceses






No hay comentarios:
Publicar un comentario