LENTAMENTE, PERO LLEGARON
Los aficionados al caracoleo están de enhorabuena: la temporada acaba de empezar. En algunas provincias andaluzas (Córdoba, Sevilla, Cádiz, Jaén, sobre todo) es típico comer estos pequeños gasterópodos servidos en un vaso o taza. Después de lavarlos concienzudamente, se guisan con unas hierbas y especias y algo de picante. Se suelen comer succionando la carne y, posteriormente, se bebe el caldo. Yo no soy muy adepto, aunque a veces pruebo alguno que otro; sí me gustan a la plancha, pero no es frecuente esta forma de presentación. Hay bares que llevan fama y se llenan de succionadores, produciendo el ruido característico de esta acción. No sé a qué precio estarán esta temporada, normalmente suelen costar 1,50, 2 o 2,5 € el vaso o taza. Los caracoles tienen que haber pasado registro sanitario, aunque hay algo de pirateo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario