RECETA FÁCIL


Cuando era joven, íbamos al bar del tio Manolín, regentado por su hija María y por Santos, su marido, y si se nos hacía tarde (la 1 o las 2 de la mañana) le solíamos pedirle a la María que nos preparase unas judías secas de bote refritas que devorábamos como si no hubiésemos comido en la vida. Otras veces pedíamos puerros con vinagre y aceite que nos dejaban el estómago un tanto estragado, pero algún mozo de los que participaban en estas "recenas" solía decir (sic): -Me gusta mucho estos esparragos goldos. Estoy un poco "Cebolleta" y no es por lo puerros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encantan los puerros, te la copio!!