CIUDADES ESTADO (y 3)


 Hace unos años hicimos un viaje a Roma para conocer sus monumentos, su cultura y su gastronomía. Nos alojamos en el hotel "Trevi", a unos pasos de la famosa Fontana que, por aquel entonces, estaba en obras y muy sucia , como casi toda la ciudad. Pese a encontrarse en este estado, habían construido un pequeño pilón para que los turistas, por doquier, pudieran  arrojar la monedita y pedir un deseo. Por supuesto que, después de visitar sus lugares más emblemáticos, nos acercamos al Vaticano para admirar la basílica de San Pietro y los museos catedralicios. Un día visitamos la iglesia, tras larga cola y previa bajada del dobladillo del pantalón corto que llevaba MJ, si no, se quedaba fuera. Hubo un momento en que entró una solemne procesión de purpurados y una especie de guardaespaldas jóvenes que nos iban apartando hacia los lados. Solo pudimos ver un poco, pues había una zona restringida que no se nos permitió entrar. Al salir, compramos la entrada para los museos y evitarnos colas kilométricas para acceder a ellos. Entramos sin dificultad y fuimos pasando por las diferente salas hasta llegar a la Capilla Sixtina, Allí, como sardinas en lata, estuvimos un par de minutos observando las pinturas de Miguel Ángel y sin poder tirar ni una foto, no se permitía. Estábamos deseando salir, pues era verdaderamente agobiante. Cuando por fin lo hicimos, nos dirigimos a un bar que había enfrente y allí nos tomamos unas birras .bastante calientes, por cierto- y un pequeño bocadillo. Juré que no volvería a ser un borrego. Así me sentí.

 

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